martes, 17 de noviembre de 2015

EL AHORRO ENERGETICO

                                                      EL AHORRO ENERGETICO

Casi todos los productos de uso diario generan un impacto energético, que se evidencia teniendo en cuenta la energía que gastan a lo largo de su ciclo vital: producción, utilización y término. En la mayoría de los casos la fase más importante es la vida útil. En el caso de los plásticos, por ejemplo, son uno de los materiales de mayor rendimiento energético que existen. En la fase de utilización, los productos de plastico contribuyen a ahorrar más energía que la que se necesita para fabricarlos. Un ejemplo: al elegir una botella de agua envasada en un material ligero como el plástico, hay que recordar que cuanto más ligero es el envase, menos energía se gasta en transportarlo. Con lo cual, el camión que transporta esas botellas de plástico necesita menos carburante para funcionar.
En nuestra vida diaria empleamos muchos materiales: la madera, el metal, el vidrio y los plásticos, todos con consecuencias en el medio ambiente; debemos ser conscientes de esas consecuencias. Por ejemplo, cuanto menos pesa un producto, menos carburante se necesita para transportarlo. Una maleta pesada en el portaequipajes representa gastar más carburante. Lo mismo ocurre con todos los embalajes. Por lo tanto, comprar comida sin envase o con un ligero ayuda a proteger el medio ambiente.