EL AHORRO ENERGETICO
Casi todos los productos de uso diario generan un
impacto energético, que se evidencia teniendo en cuenta la
energía que gastan a lo largo de su ciclo vital: producción, utilización y término. En la
mayoría de los casos la fase más importante es la
vida útil. En el caso de los plásticos, por
ejemplo, son uno de los materiales de mayor rendimiento
energético que existen. En la fase de utilización,
los productos de plastico contribuyen a ahorrar más
energía que la que se necesita para fabricarlos. Un
ejemplo: al elegir una botella de agua envasada en un material
ligero como el plástico, hay que recordar que cuanto
más ligero es el envase, menos energía se gasta en
transportarlo. Con lo cual, el camión que transporta esas
botellas de plástico necesita menos carburante para
funcionar.